domingo, 1 de junio de 2008

Dolce far niente

Muchas de las horas de este fin de semana me las he pasado leyendo y dormitando, atacado de una difícilmente controlable sensación de dolce far niente. Largos minutos de melancolía se han apoderado de mí, acrecentados por una lluvia intermitente y la seguida audición de obras de Donizetti (Poliuto) y Puccini (Turandot).

Estas últimas semanas el azar ha hecho que me encontrara con dos personas de mi pasado. La primera es Anabel (he olvidado su apellido), una chica del grupo de teatro del barrio, en los años de la adolescencia. La última vez que la traté tenía yo 17 años..., y hoy tengo ¡42! Me topé con ella en "Urgencias" del Hospital del Mar de Barcelona, y a primera vista no la reconocí hasta que no la vi por segunda vez. Creo que la chica debió de acordarse de mí, pero ninguno de los dos nos atrevimos a saludarnos. Debo decir que, en su día, no es que fuéramos buenos amigos, simplemente nos encontrábamos en el grupo. En el momento de reconocerla vinieron a mi mente dos chicas más: Merche Navarro y Merche Fernández, que iban con ella en aquellos días y a las que tampoco he vuelto a ver nunca más.

Este domingo, en las páginas del suplemento de economía del diario AVUI, he encontrado una entrevista a Roser Pujol Gaja (con foto incluida), una persona a la que conocí en mi época de administrativo en la consultora Price Waterhouse (hoy, Price Waterhouse Coopers). Eran los años 1991-92, yo iba a vivir momentos de cambio, especialmente en 1993, cuando me fui a Corea del Sur. Con Roser Pujol (y Anna Vidal Maragall) pasamos buenos ratos en aquella empresa, y guardo la indeleble simpatía de aquellas horas en mi interior.

Y, a todo esto, la vida prosigue inmutable su curso...

sábado, 31 de mayo de 2008

Llibertat, ara per ara


Fa uns dies vaig publicar un e-poema a La Vanguardia. Feia temps que no em posava a treballar un poema, i dic "treballar" perquè vaig rebuscar entre els poemes que tenia fets i arxivats en lloc de posar-me'n a escriure un, de nou. Això ha fet que miri de recopilar els poemes i prosa poètica que em queden en paper, atès que vaig perdre'n molts abans de marxar a la Xina i, per desgràcia, se'm van esborrar també del disc dur. Què hi farem!



La setmana passada vaig aparèixer al programa de TV1, "España directo" ballant el "chiki, chiki" amb altres veïns i veïnes de Castelldefels. Vam passar una estona força divertida. Res més. Jo que, últimament, em sento bastant antisocial, em va venir molt de gust participar en aquesta festa del chiki. Hi ha coses pitjors. I no entro en estèrils debats de si és o no una concessió al "frikisme". M'és igual. M'he adonat que tothom tenim un punt friki, i qui no ho reconegui, doncs, pitjor per a ell/ella. Conec la geografia de l'ànima i sé on són les illes a les quals puc arribar. La sort que tinc és que, ara per ara, gaudeixo de la llibertat suficient per escollir el que vull. I he volgut ser feliç fent una mica el friki. Hi ha res més gran que la llibertat d'elecció?












viernes, 16 de mayo de 2008

Reina, la madre

Esta hermosa perrita dálmata, de nombre Reina, ha sido madre de una docena de cachorros esta misma tarde-noche. Una vez más, el milagro de la vida que se actualiza y que debería hacernos reflexionar sobre la extrema belleza de un alumbramiento deseado. Disfrutemos de la vida, que de la muerte no podemos escurrirnos.

martes, 29 de abril de 2008

AMOR y ODIO

PUBLICADO EN LA VOZ DE CASTELLDEFELS (Abril-Mayo 2008)
http://lavoz.cat/content/view/644/33/

AMOR Y ODIO

La otra tarde, cruzando el paso de peatones que conduce a la estación principal del condado, Franz casi se tropieza con una persona con la que en otro tiempo mantuvo una fluida relación de amistad pero que, desde hace unos años, se ha roto sin posibilidad alguna de reconciliación. Franz es consciente de que la vida es así, una búsqueda continua de equilibrios en muchos casos imposibles de conseguir. Ante esto, se impone una breve reflexión sobre el amor y el odio, aunque distante y distinta de la que sobre el tema inaugurara Empédocles por allá el siglo V a.C. Y es que ser amado u odiado es muy fácil, la línea que separa ambos sentimientos es tan frágil que suele romperse a menudo con alarmante facilidad. Ser amado u odiado, esto es, pasar de un estado a otro, es tan sólo cuestión de un minuto, de un respiro incontenible, de una leve exhalación… ser odiado, empero, es un profundo desgarro en el corazón. En la geografía del alma, el rencor del que nos odia pretende hacernos embarrancar. Ser amado u odiado es la distancia que separa en vida el cielo del infierno, una sonrisa que agoniza cuando éste es el último beso que sabes que das… Amor y odio son dos contrarios necesarios, dicen. ¿Dos contrarios o uno el origen del otro? Franz se detiene en el cruce siguiente. Hace una última reflexión. No quiere odiar a sus, digamos, rivales. Tampoco los amará. Se conforma sabiendo que a él sí continuarán odiándole en un claro triunfo de la mediocridad y la estulticia de esos, digamos, rivales.

viernes, 18 de abril de 2008

MÓN I POESIA (MUNDO Y POESÍA)




Ja som a les portes d’un altre cap de setmana. Avui comentàvem a la feina que el temps passa molt ràpid i que cal aprofitar la vida al màxim, i més si som dels “privilegiats” que encara podem gaudir-la mínimament. Aquest cap de setmana ve farcit de feina: a banda de corregir un munt de textos, demà dissabte al vespre es presenta un nou número de la revista local ALGA de poesia i literatura. Jo des de fa un gairebé un any que no hi publico res, encara que participo en el que puc. Aquesta tardor el grup ALGA fa 25 anys, que es diu aviat. Jo no hi porto ni deu, així que mireu si n’han fet de feina! I és hora de restructurar certes tasques perquè la revista, que es publica dues vegades l’any amb diner públic, no acabi perdent del tot el seu esperit primigeni. Fa temps, com deia, que no escric un poema, encara que sempre que estic inspirat, quan surto a passejar al capvespre, m’agrada escriure dos o tres versos i enviar-los per SMS. Creieu-me si us dic que aquests són les úniques vegades en què escric versos darrerament, però m’agrada fer-ho així perquè brollen espontanis, amb força, gens repensats, a la manera d’haikus...
Estic molt content, d’altra banda, perquè ara visc del que escric, tant a l’Ajuntament com en el diari local, i això és un dels millors regals. Escric sobre política, temes socioeconòmics, de protecció civil i fins i tot de via pública... aspectes de la realitat que abans desconeixia gairebé per complet i que ara m’han obert els ulls al que és la vida mundana, cosa que fa que pugui alhora valorar molt més la vida “poética”, per dir-ho d’una manera que ara no detallaré.

Aquest diumenge comença la festivitat del Pésaj, i això em fa recordar la tesi inacabada sobre aquesta festa, que tinc a l’habitació dels trastos dins una bossa de El Corte Inglés...


(Ya estamos ante otro fin fin de semana. Hoy comentábamos en el trabajo que el tiempo pasa muy rápido y que hay que aprovechar la vida al máximo, y más si somos de los “privilegiados” que todavía podemos disfrutarla mínimamente. Este fin de semana viene cargadito de trabajo: aparte de corregir un montón de textos, mañana sábado por la trade se presenta un nuevo número de la revista local ALGA de poesía y literatura. Yo hace casi un año que no publico nada en ella, aunque participo en lo que puedo. Este otoño el grupo ALGA cumple 25 años, que se dice pronto. Y es hora de reestructurar ciertas funciones para que la revista, que se publica dos veces al año con dinero público, no acabe perdiendo del todo su espíritu primigenio. Hace tiempo, como decía, que no escribo un poema, aunque siempre que estoy inspirado, cuando salgo a pasear al atardecer, me gusta escribir dos o tres versos y enviarlos por SMS. Creedme si os digo que estas son las únicas veces en que escribo versos últimamente, pero me gusta hacerlo así porque brotan espontáneos, con fuerza, nada intelectualizados, a la manera de haikus... Estoy muy contento, por otro lado, porque ahora vivo de lo que escribo, tanto en el Ayuntamiento como en el periódico local, y esto es uno de los mejores regalos. Escribo sobre política, temas socioeconómicos, de protección civil e incluso de vía pública... aspectos de la realidad que antes desconocía casi por completo y que ahora me han abierto los ojos a lo que es la vida mundana, algo que hace que pueda a la vez valorar mucho más la vida “poética”, por decirlo de un modo que ahora no detallaré. Este domingo empieza la festividad de Pésaj y esto me hace recordar la tesis inacabada sobre esta fiesta, y que tengo en la habitación de los trastos dentro de una bolsa de El Corte Inglés...).

lunes, 31 de marzo de 2008

ÚLTIMO ESCRITO EN "LA VOZ"

Hola, copio mi último escrito en el períodico mensual "La Voz de Castelldefels" (http://lavoz.cat/content/view/589/33/)

Espero que os guste.


Adagio crepuscular

A la hora del crepúsculo, su momento capital, el ya no tan joven ni apuesto Dr. Kostic acostumbra a pasear con la intención malsana de reflexionar. El cambio de luz, al atardecer, siempre le ha infundido vitalidad, al menos hasta hoy. Desde hace algunas semanas no logra escapar a un estado de incurable y punzante melancolía, y ya no puede soportar más el dolor de existir. Esta tarde ha decidido recrearse, por última vez, en el inconsolable recuerdo de unos ojos negros y profundos que una vez besó hasta la extenuación. Unos ojos que, al verse abandonados, derramaron con locura lágrimas de sangre. El Dr. Kostic apenas puede contener, este atardecer, la emoción que le produce en sus manos la memoria de unos dedos que lucharon un día por retenerlo y que él, estúpidamente, dejó marchar. En el delicado cuerpo de la, en aquel tiempo, joven y radiante Adelaida habría fundado su hogar, su única nación, su himno de amor. Ojos negros, alma blanca... luna de plata arrancada de cuajo de unos labios de sal. El viento se ha calmado, y en esta hora crepuscular el Dr. Kostic, después de haber soñado todo lo que podía soñar, decide morir sumergiéndose limpia y cuidadosamente en las aguas del Rhin. El chispeante silencio de las estrellas prepara la escena. De pronto, el graznido de un cuervo irrumpe con fuerza y revienta un corazón. Lágrimas negras. La vida respira de nuevo. A lo lejos se oyen los últimos compases de un adagio famoso... Sonora ovación.

lunes, 3 de marzo de 2008

Corea, una vez más


Hoy publico mi último escrito en el periódico local mensual, La Voz de Castelldefels, en el que colaboro desde hace años con gran ilusión.

(escrit per: Moisés Stankowich
dijous, 21 febrer de 2008 )

La calma matutina del anochecer

Anochece en Castelldefels. Sigo mi camino a ninguna parte y dudo en si quiero entrar en un bar o dejarme llevar por la inercia hasta casa. No me preocupa cómo, sólo me preocupa resolver si debo o no llegar a alguna parte. Enfrascado en estos pensamientos, cae la tarde y las primeras estrellas empiezan a brillar sobre la noche incipiente. ¿Por qué no hace más frío? Con esta temperatura no puedo reflexionar, no me apetece caminar ni sentarme en la arena de la playa a ver las estrellas titilar. ¿Por qué no está haciendo frío, insisto? Siempre he sabido que no podría vivir y trabajar en países de clima tropical, quizá por eso siempre he buscado lugares en los que se sucedieran las estaciones, donde la primavera fuera un estallido de fragancias y el otoño una sinfonía de ocres y carmines. Pienso ahora en voz alta y mi pensamiento suena a invocación: quiero regresar al país de la calma matutina..., aunque lo de la calma no sea más que una leyenda. Hace semanas que revivo en mi cabeza episodios de aquellos años coreanos, años duros y felices al tiempo, años en los que descubrí la cara amarga de la realidad, la sorprendente calidez del beso de la soledad, el embrujo de la angustia, la infinita plegaria del dolor, la absoluta necesidad de no dejarse perder... Y, sin embargo, fueron años también de alegrías desbocadas, de paseos epidérmicos por desiertos de pasión, de largos abrazos en góndolas imaginarias, de caricias regaladas a la luz de un farolillo iluminando un cuenco de sopa leve de pescado, de miradas cómplices por entre los carritos ambulantes de un mercado bullicioso donde nada vale lo que vale. Un largo camino de iniciación este, que me llevó a conocer el reverso de la existencia cotidiana, el auténtico sabor agridulce de las lágrimas, el contacto de los cuerpos que ya no se desean, el neón amigo en oscuras noches del alma vacías de misticismo, la lluvia persistente del monzón martilleándome el cerebro en el húmedo y sofocante calor del verano oriental, la rebelión de unos labios... Y una noche se abrieron las ventanas de par en par --como antaño las aguas del mar de Suf-- y a ráfagas se colaron los ritmos del astro dominicano y su 4.40 en mi vida... Y ésta empezó a virar. ¡Ah!, con la soledad de la Luna aprendí al fin a reír y a llorar, a gritar y a callar, a tener y a ser… Sin darme apenas cuenta, un día regresó el amanecer porque, a pesar de nuestro dolor o nuestra felicidad, la vida sigue su curso y sólo espera saber si estamos decididos a viajar con ella. En este pensamiento mío vespertino veo claro que hace tiempo que decidí viajar. Mi parada en la tierra de la calma matutina no fue casual. Allí, entre pupitres, pizarras y tizas, iba a ser yo quien, paradójicamente, recibiera una lección...


Entro, finalmente, en un bar y me sirven una generosa cerveza. Gracias. El cascabeleo de su blanca espuma me transporta sin prisa a la orilla del mar, de cualquiera. No importa. Nunca hay que dejar de soñar...