viernes, 18 de abril de 2008

MÓN I POESIA (MUNDO Y POESÍA)




Ja som a les portes d’un altre cap de setmana. Avui comentàvem a la feina que el temps passa molt ràpid i que cal aprofitar la vida al màxim, i més si som dels “privilegiats” que encara podem gaudir-la mínimament. Aquest cap de setmana ve farcit de feina: a banda de corregir un munt de textos, demà dissabte al vespre es presenta un nou número de la revista local ALGA de poesia i literatura. Jo des de fa un gairebé un any que no hi publico res, encara que participo en el que puc. Aquesta tardor el grup ALGA fa 25 anys, que es diu aviat. Jo no hi porto ni deu, així que mireu si n’han fet de feina! I és hora de restructurar certes tasques perquè la revista, que es publica dues vegades l’any amb diner públic, no acabi perdent del tot el seu esperit primigeni. Fa temps, com deia, que no escric un poema, encara que sempre que estic inspirat, quan surto a passejar al capvespre, m’agrada escriure dos o tres versos i enviar-los per SMS. Creieu-me si us dic que aquests són les úniques vegades en què escric versos darrerament, però m’agrada fer-ho així perquè brollen espontanis, amb força, gens repensats, a la manera d’haikus...
Estic molt content, d’altra banda, perquè ara visc del que escric, tant a l’Ajuntament com en el diari local, i això és un dels millors regals. Escric sobre política, temes socioeconòmics, de protecció civil i fins i tot de via pública... aspectes de la realitat que abans desconeixia gairebé per complet i que ara m’han obert els ulls al que és la vida mundana, cosa que fa que pugui alhora valorar molt més la vida “poética”, per dir-ho d’una manera que ara no detallaré.

Aquest diumenge comença la festivitat del Pésaj, i això em fa recordar la tesi inacabada sobre aquesta festa, que tinc a l’habitació dels trastos dins una bossa de El Corte Inglés...


(Ya estamos ante otro fin fin de semana. Hoy comentábamos en el trabajo que el tiempo pasa muy rápido y que hay que aprovechar la vida al máximo, y más si somos de los “privilegiados” que todavía podemos disfrutarla mínimamente. Este fin de semana viene cargadito de trabajo: aparte de corregir un montón de textos, mañana sábado por la trade se presenta un nuevo número de la revista local ALGA de poesía y literatura. Yo hace casi un año que no publico nada en ella, aunque participo en lo que puedo. Este otoño el grupo ALGA cumple 25 años, que se dice pronto. Y es hora de reestructurar ciertas funciones para que la revista, que se publica dos veces al año con dinero público, no acabe perdiendo del todo su espíritu primigenio. Hace tiempo, como decía, que no escribo un poema, aunque siempre que estoy inspirado, cuando salgo a pasear al atardecer, me gusta escribir dos o tres versos y enviarlos por SMS. Creedme si os digo que estas son las únicas veces en que escribo versos últimamente, pero me gusta hacerlo así porque brotan espontáneos, con fuerza, nada intelectualizados, a la manera de haikus... Estoy muy contento, por otro lado, porque ahora vivo de lo que escribo, tanto en el Ayuntamiento como en el periódico local, y esto es uno de los mejores regalos. Escribo sobre política, temas socioeconómicos, de protección civil e incluso de vía pública... aspectos de la realidad que antes desconocía casi por completo y que ahora me han abierto los ojos a lo que es la vida mundana, algo que hace que pueda a la vez valorar mucho más la vida “poética”, por decirlo de un modo que ahora no detallaré. Este domingo empieza la festividad de Pésaj y esto me hace recordar la tesis inacabada sobre esta fiesta, y que tengo en la habitación de los trastos dentro de una bolsa de El Corte Inglés...).

lunes, 31 de marzo de 2008

ÚLTIMO ESCRITO EN "LA VOZ"

Hola, copio mi último escrito en el períodico mensual "La Voz de Castelldefels" (http://lavoz.cat/content/view/589/33/)

Espero que os guste.


Adagio crepuscular

A la hora del crepúsculo, su momento capital, el ya no tan joven ni apuesto Dr. Kostic acostumbra a pasear con la intención malsana de reflexionar. El cambio de luz, al atardecer, siempre le ha infundido vitalidad, al menos hasta hoy. Desde hace algunas semanas no logra escapar a un estado de incurable y punzante melancolía, y ya no puede soportar más el dolor de existir. Esta tarde ha decidido recrearse, por última vez, en el inconsolable recuerdo de unos ojos negros y profundos que una vez besó hasta la extenuación. Unos ojos que, al verse abandonados, derramaron con locura lágrimas de sangre. El Dr. Kostic apenas puede contener, este atardecer, la emoción que le produce en sus manos la memoria de unos dedos que lucharon un día por retenerlo y que él, estúpidamente, dejó marchar. En el delicado cuerpo de la, en aquel tiempo, joven y radiante Adelaida habría fundado su hogar, su única nación, su himno de amor. Ojos negros, alma blanca... luna de plata arrancada de cuajo de unos labios de sal. El viento se ha calmado, y en esta hora crepuscular el Dr. Kostic, después de haber soñado todo lo que podía soñar, decide morir sumergiéndose limpia y cuidadosamente en las aguas del Rhin. El chispeante silencio de las estrellas prepara la escena. De pronto, el graznido de un cuervo irrumpe con fuerza y revienta un corazón. Lágrimas negras. La vida respira de nuevo. A lo lejos se oyen los últimos compases de un adagio famoso... Sonora ovación.

lunes, 3 de marzo de 2008

Corea, una vez más


Hoy publico mi último escrito en el periódico local mensual, La Voz de Castelldefels, en el que colaboro desde hace años con gran ilusión.

(escrit per: Moisés Stankowich
dijous, 21 febrer de 2008 )

La calma matutina del anochecer

Anochece en Castelldefels. Sigo mi camino a ninguna parte y dudo en si quiero entrar en un bar o dejarme llevar por la inercia hasta casa. No me preocupa cómo, sólo me preocupa resolver si debo o no llegar a alguna parte. Enfrascado en estos pensamientos, cae la tarde y las primeras estrellas empiezan a brillar sobre la noche incipiente. ¿Por qué no hace más frío? Con esta temperatura no puedo reflexionar, no me apetece caminar ni sentarme en la arena de la playa a ver las estrellas titilar. ¿Por qué no está haciendo frío, insisto? Siempre he sabido que no podría vivir y trabajar en países de clima tropical, quizá por eso siempre he buscado lugares en los que se sucedieran las estaciones, donde la primavera fuera un estallido de fragancias y el otoño una sinfonía de ocres y carmines. Pienso ahora en voz alta y mi pensamiento suena a invocación: quiero regresar al país de la calma matutina..., aunque lo de la calma no sea más que una leyenda. Hace semanas que revivo en mi cabeza episodios de aquellos años coreanos, años duros y felices al tiempo, años en los que descubrí la cara amarga de la realidad, la sorprendente calidez del beso de la soledad, el embrujo de la angustia, la infinita plegaria del dolor, la absoluta necesidad de no dejarse perder... Y, sin embargo, fueron años también de alegrías desbocadas, de paseos epidérmicos por desiertos de pasión, de largos abrazos en góndolas imaginarias, de caricias regaladas a la luz de un farolillo iluminando un cuenco de sopa leve de pescado, de miradas cómplices por entre los carritos ambulantes de un mercado bullicioso donde nada vale lo que vale. Un largo camino de iniciación este, que me llevó a conocer el reverso de la existencia cotidiana, el auténtico sabor agridulce de las lágrimas, el contacto de los cuerpos que ya no se desean, el neón amigo en oscuras noches del alma vacías de misticismo, la lluvia persistente del monzón martilleándome el cerebro en el húmedo y sofocante calor del verano oriental, la rebelión de unos labios... Y una noche se abrieron las ventanas de par en par --como antaño las aguas del mar de Suf-- y a ráfagas se colaron los ritmos del astro dominicano y su 4.40 en mi vida... Y ésta empezó a virar. ¡Ah!, con la soledad de la Luna aprendí al fin a reír y a llorar, a gritar y a callar, a tener y a ser… Sin darme apenas cuenta, un día regresó el amanecer porque, a pesar de nuestro dolor o nuestra felicidad, la vida sigue su curso y sólo espera saber si estamos decididos a viajar con ella. En este pensamiento mío vespertino veo claro que hace tiempo que decidí viajar. Mi parada en la tierra de la calma matutina no fue casual. Allí, entre pupitres, pizarras y tizas, iba a ser yo quien, paradójicamente, recibiera una lección...


Entro, finalmente, en un bar y me sirven una generosa cerveza. Gracias. El cascabeleo de su blanca espuma me transporta sin prisa a la orilla del mar, de cualquiera. No importa. Nunca hay que dejar de soñar...

jueves, 21 de febrero de 2008

TEMORS (TEMORES)


Gairebé són les 14 h i avui llueix un bon sol malgrat els núvols que hi ha per algunes zones del cel. Em sento envaït d’un sentiment de tendresa bastant intens. Dins meu, doncs, la lluita de sempre… i el mateix comportament infantil de sempre: tancar els ulls i creure’m que així no hi ha problemes. Aquesta patètica estratègia funciona però en realitat el cop que puc arribar a donar-me pot ser de campionat. Sóna la música salsa que em treu un lleuger somriure. Arriba l’hora d’anar a dinar i gairebé m’he passat el matí pensant en clau política…, i ja m’està bé, és la meva feina…, però tinc certa por a perdre un discurs una mica més cultural. Imagino que això no passarà.


(Son ya casi las 14 h y hoy brilla un sol espléndido pese a las nubes que cubren algunas zonas del cielo. Me siento invadido de un sentimiento de ternura bastante intenso. En mi interior, pues, la lucha de siempre… y el mismo comportamiento infantil de siempre: cerrar los ojos y creerse que así no hay problemas. Esta patética estrategia funciona pero en realidad el golpe que puedo llegar a darme puede ser de campeonato. Suena la música salsa, que me saca una ligera sonrisa. Llega la hora de irse a comer y casi que me he pasado la mañana pensando en clave política…, y ya me gusta, es mi trabajo…, pero tengo cierto miedo a perder un discurso algo más cultural. Imagino que esto no pasará).

viernes, 15 de febrero de 2008

ESCRIURE (ESCRIBIR)


Fa algunes setmanes que no escric res en el meu blog..., i no deixo d'escriure per als altres!!! És normal, escriure per als altres és la meva feina i és clar que en tinc ganes, que no em fa pas mandra..., però escriure "per a mi" moltes vegades esdevé una tasca feixuga... No puc dir que darrerament hagi viscut dies avorrits, no. Alguns trets del passat han semblat prendre cos, encara que només de manera fugissera, res d'important. Tot just quan aquests dies he tornat a llegir a Kierkegaard, el filòsof danès, que, als anys finals de la carrera, em va impressionar força sobretot amb el seu concepte de l'angoixa. Trobo punts de connexió amb la seva visió de la realitat, encara que la meva capacitat intel.lectual estigui a anys llum de la seva. Fa setmanes que tinc la sensació de tenir moltes coses per escriure però, quan intento posar-m'hi, només escric burrades o breus reflexions que no valen per a res. I aleshores m'enrabio, perquè veig que no sóc capaç de traduir en paraules el que sento o penso, ni tan sols en poesia com era el meu costum anys enrere... Bé, suposo que, abans o després i si la vida em dóna el temps necessari, tornaré a expressar-me de manera literària. Ara estic molt ficat en política i només remeno aquest llenguatge, malgrat que tinc l'esperança de no haver perdut del tot l'ànima poètica.

(Hace algunas semanas que no escribo nada en mi blog..., ¡¡y no dejo de escribir para los demás!! Es normal, escribir para los demás es mi trabajo y claro está que tengo ganas, que no me da pereza hacerlo..., pero escribir "para mí" muchas veces se convierte en una tarea penosa... No puedo decir que últimamente haya vivido días aburridos, no. Algunos “fantasmas” del pasado han querido tomar cuerpo, aunque sólo de manera fugaz, nada importante. Justo cuando estos días he vuelto a leer a Kierkegaard, el filósofo danés, que, en los años finales de carrera, tanto me impresionó, sobre todo con su concepto de la angustia. Encuentro puntos de conexión con su visión de la realidad, aunque mi capacidad intelectual esté a años luz de la suya. Hace semanas que tengo la sensación de tener muchas cosas por escribir pero, cuando intento ponerme a ello, sólo escribo tonterías o breves reflexiones que no valen para nada. Y entonces me cabreo, porque veo que no soy capaz de traducir en palabras lo que siento o pienso, ni siquiera en poesía como era mi costumbre años atrás... Bien, supongo que, tarde o temprano y si la vida me da el tiempo necesario, volveré a expresarme de manera literaria. Ahora estoy muy metido en política y sólo barajo su lenguaje, pese a que tengo la esperanza de no haber perdido del todo mi alma poética).

martes, 15 de enero de 2008















Gaudiu d'aquesta imatge de Donosti-Sant Sebastià des del Mont Urgull..., des de mitja muntanya per ser més exacte. El mar i les muntanyes de Gipuzkoa són encisadors. Quina meravella de mar Cantàbric! Val la pena detenir-se un moment i reflexionar sobre la bellesa de la terra basca.

(Disfrutad de esta imagen de Donosti-San Sebastián desde el Monte Urgull..., desde media montaña para ser más exacto. El mar y las montañas guipuzcoanas són hechizantes. ¡Qué maravilla de mar Cantábrico! Vale la pena detenerse un momento y reflexionar sobre la belleza de la tierra vasca).

jueves, 3 de enero de 2008

MATÍ DE PLUJA (MAÑANA DE LLUVIA)


En aquest matí plujós contemplo des de l’oficina el massís del Garraf, tot fent una pausa necesaria per relaxar l’esperit. De fons escolto música clàssica variada, cosa que m’ajuda a funcionar intel.lectualment. Aquest ja és un costum que tenia però que va quedar definitivament arrelat quan era a Madrid escrivint la tesi doctoral al Consell Superior d’Investigacions Científiques (CSIC). El meu director de tesi d’aleshores, el Dr. Iacob M. Hassán (z”l) es passava les hores investigant textos i manuscrits sefardites mentre, de fons, sonava música clàssica a la desapareguda emissora SinfoRadio. La música no se sentia gaire però hi era, i això creava un ambient propici per estudiar en aquella sala de l’Institut Arias Montano. Ara no sé ben bé per què me n’he recordat, d’aquests episodis, però en tinc un record agradable, en general. Allà, al CSIC, vaig adonar-me que no sóc un investigador sinó, més aviat, un divulgador. Com era previsible, mai no vaig acabar la tesi i, essent realistes, la meva mediocritat acadèmica ho va impedir, per sort. De tant en tant, miro i remiro els centenars de folis de la tesi --que guardo en una gran bossa de El Corte Inglés-- i penso que, malgrat tot, l’hauria pogut acabar… Segueix plovent, i J.S. Bach surt majestuós de les entranyes del meu ordinador…, i, de sobte, recordo la visita que vaig fer, ja fa molts anys, a la seva casa d’Eisenach, una casa plena, naturalment, de pianos i orgues.

Som a dos dies de la Nit de Reis, i el dolor és el que veritablement mou la maquinària del món. Plou. La tarda s’obre plena de records que ara mateix lluito per no visualitzar.
(En esta mañana lluviosa contemplo desde la oficina el macizo del Garraf, haciendo una pausa necesaria para relajar el espíritu. De fondo escucho música clásica variada, algo que me ayuda a funcionar intelectualmente. Esta es ya una costumbre que tenía pero que quedó definitivamente arraigada cuando estaba en Madrid escribiendo la tesis doctoral en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Mi director de tesis de entonces, el Dr. Iacob M. Hassán (z”l) se pasaba las horas investigando textos y manuscritos sefardíes mientras, de fondo, sonaba música clásica en la desaparecida emisora SinfoRadio. La música no se oía demasiada pero estaba ahí, y esto creaba un ambiente propicio para estudiar en aquella sala del Instituto Arias Montano. No sé muy bien por qué he recordado todo esto, pero tengo un recuerdo agradable, en general. Allí, en el CSIC, me di cuenta de que no soy un investigador sino, más bien, un divulgador. Como era previsible, nunca acabé la tesis y, siendo realista, mi mediocridad académica lo impidió, por suerte. De vez en cuando, miro y remiro los centenares de folios de la tesis --que guardo en una gran bolsa de El Corte Inglés-- y pienso que, a pesar de todo, la habría podido terminar… Sigue lloviendo, y J.S. Bach sale majestuoso de las entrañas de mi ordenador…, y, de pronto, recuerdo la visita que hice ya hace muchos años a su casa de Eisenach, una casa llena, naturalmente, de pianos y órganos.
Estamos a dos días de la Noche de Reyes, y el dolor es lo que verdaderamente mueve la maquinaria del mundo. Llueve. La tarde se abre plena de recuerdos que ahora mismo lucho por no visualizar).